¿Por qué es importante gestionar el clima laboral?

Aumentar la productividad y obtener mejores resultados, son tan solo algunos de los beneficios de un clima laboral apropiado. Contar con un buen clima laboral es fundamental para cualquier empresa. Las estadísticas muestran que los empleados que están satisfechos con sus trabajos cumplen mejor sus tareas, son más proactivos, se ausentan menos y mejoran considerablemente la imagen corporativa y la atención al cliente.

Si bien la primera preocupación de toda compañía debe ser producir y ser rentable, esta tarea no puede ser desarrollada a cualquier precio. En la actualidad la mayoría de las organizaciones parecen haber entendido que el bienestar de sus trabajadores está íntimamente ligado con la mejora de sus ingresos y cada vez le prestan mayor atención a la gestión de sus recursos humanos.

El clima laboral ayuda a que se formen equipos de trabajo cohesivos y altamente eficientes. (Fuente: Pixabay).

Las personas son el centro, el motor y el elemento determinante del éxito de una empresa. Por ello, la calidad del clima en el que trabajan, se relacionan y viven más de ocho horas al día no debería ser pasado por alto.

Beneficios de contar con un buen clima laboral.

Cuando una compañía se preocupa por su personal, los buenos resultados saltan a la vista:

  • Los empleados son más productivos, están más motivados y se sienten más identificados con los valores de la organización.
  • La comunicación entre compañeros y con los superiores es más amena y se evitan los roces y las tensiones.
  • El trabajo en grupo es más sencillo, proactivo y efectivo.
  • Disminuye el ausentismo, el estrés laboral y la frustración.
  • Mejora la atención al cliente y la calidad de los procesos internos.
  • Las personas se sienten protagonistas, tienen deseos de crecer dentro de la empresa y de encarar nuevos proyectos y desafíos.
  • Aumenta el compromiso, el orgullo y el sentido de pertenencia.
  • Se reduce la pérdida de talento y la necesidad de realizar nuevas capacitaciones.

Qué es “un buen lugar” para trabajar.

Un buen lugar para trabajar es aquel en el que las personas confían en quienes los dirigen, sienten orgullo por lo que hacen y están a gusto con sus compañeros.

A su vez, para generar trabajadores felices, es necesario contar con cinco condiciones básicas:

  • Que la actividad a desarrollar sea interesante.
  • Sentir que lo que se hace es importante.
  • Obtener recompensas inmediatas.
  • Tener la promesa de mayores recompensas a futuro.
  • Recibir reconocimiento.

En distintos estudios de mercado realizados tanto en grandes como en pequeñas empresas, menos de la mitad de los empleados citó al dinero como la razón principal para dejar un trabajo. Por el contrario, la mayoría lo relacionó con la necesidad de encontrar un mejor equilibrio entre sus actividades y la vida personal y familiar.

El stress laboral es una de las principales razones por las que se afecta la productividad. (Fuente: Unsplash).

Por otro lado, entre aquellos que mostraron una mayor dedicación hacia sus empleos, sobresalieron los que contaban con horarios flexibles, tiempo libre y posibilidades de trabajar desde el hogar o teletrabajar.

La importancia de medir el clima laboral.

Muchos empleados pueden tener las aptitudes necesarias para realizar sus tareas, pero tal vez no estén funcionando al máximo de sus capacidades por no encontrarse a gusto y en un ambiente agradable.

Por ello, dentro de cualquier empresa es aconsejable realizar como mínimo una medición anual del clima laboral, que posibilite detectar los puntos críticos y generar políticas correctivas en ese sentido.

Para los especialistas, los cimientos de un buen espacio de trabajo están relacionados con los siguientes parámetros:

  • La calidad directiva y su capacidad de liderazgo.
  • La satisfacción con la tarea que se realiza.
  • La conciliación del empleo con la vida familiar.
  • El desarrollo de una carrera profesional y la capacitación constante.
  • La independencia y autonomía individual para realizar acciones y tomar decisiones.
  • La remuneración.
  • La cultura organizacional.
  • La comunicación interna y externa.
  • La confianza y la igualdad de oportunidades.
  • Las prestaciones de tipo social -comedor, becas de estudio, beneficios y cuidados para el empleado y su familia, descuentos, celebraciones, premios y concursos, actividades deportivas y préstamos financieros, entre otros-.

Más aspectos a tener en cuenta.

Otros asuntos muy valorados por los empleados son la seguridad y las condiciones laborales donde desarrollan sus actividades. En este rubro es importante:

  • El espacio físico.
  • La iluminación y la climatización.
  • El mobiliario.
  • La armonía y la ausencia de elementos nocivos para la salud, como ruidos, gases y polvo.

En la cultura de trabajo actual, las personas ya no tienen como meta principal desarrollarse y crecer dentro de una misma empresa. Por el contrario, la tendencia apunta a la rotación y a la búsqueda de mejores oportunidades en otro lado.

Así las cosas, el clima laboral debe ser tomado como una cuestión clave para cualquier organización, sin importar el tamaño de la misma. Como aconseja un viejo proverbio chino: “si quieres un año de prosperidad, cultiva arroz; si quieres diez años de prosperidad, cultiva árboles; y si quieres cien años de prosperidad, cultiva personas.”

En definitiva, invertir en la mejora del ambiente de trabajo y la satisfacción de los empleados es una de las opciones más recomendables para cualquier compañía que desea ser más productiva y competitiva.

Si tienes en mente mejorar la salud emocional de tu empresa y te resultó útil esta información, no olvides compartirla en tus redes sociales.

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