Tu empresa en verano: cómo aprovechar para crecer

La llegada de un nuevo año trae nuevas oportunidades y tu empresa en verano, también puede crecer. Aunque para muchas compañías cuyos productos y servicios no están relacionados con esta estación se trata de un momento de “stand by” en las operaciones, esta no tiene que ser la norma para todos.

Este período de tranquilidad ofrece una oportunidad excelente para encarar tareas pendientes y llevar adelante planificaciones que nos permitirán encarar el año de la mejor manera. Entre otras posibilidades estos meses son ideales para realizar restructuraciones internas, optimizar procesos, implementar nuevas tecnologías, controlar el inventario y capacitar a nuestro personal.

Capacitar personal, probar nuevas ideas y contactar nuevos clientes, todas posibilidades que brinda el verano.

También es un buen momento para establecer los objetivos a corto y mediano plazo y para conectarse con los clientes en un ambiente más relajado. Por estas y muchas más razones que te contaremos a continuación, tu empresa en verano puede dar un giro de 180 grados!

Empresa en verano, cliente contactado.

Sin importar el rubro al que nos dediquemos, esta época del año puede ser una excelente oportunidad para conectarse con potenciales clientes y posicionar a nuestra marca. Durante los meses de calor, generalmente las personas están más relajadas y abiertas a experiencias innovadoras. Por eso son más receptivas a nuevas propuestas, sobre todo si las presentamos de una manera lúdica y creativa y las asociamos a un momento positivo como son las vacaciones.

Por otro lado, al haber menos presión publicitaria y campañas de marketing es más fácil sobresalir y destacarse de la competencia. Además, estos meses también pueden ser un período ideal para fidelizar clientes, ofreciéndoles promociones o beneficios que puedan disfrutar en la playa o las montañas, o aprovechar en momentos de recreación.

Por ejemplo, podemos brindarles descuentos exclusivos para recitales, discos, cines, teatros o restaurantes en puntos turísticos y otras propuestas de entretenimiento que vayan más allá de nuestro servicio.

Sol, arena, mar e ideas innovadoras.

 

Al tener menos pedidos y bajar la carga de trabajo, tu empresa en verano puede transformar este tiempo de letargo en un período fructífero para para darle vida a nuevas ideas (incluso disruptivas) cuya puesta en funcionamiento requiere de un período de adaptación. Muchas veces la presión y la adrenalina del día a día no nos permiten tomarnos el tiempo necesario para implementar nuevos desarrollos y buscar otras maneras de hacer las cosas.

Sin embargo, esta época del año nos da la posibilidad de crear y poner el foco en otras actividades que vayan más allá de lo rutinario y arriesgar en propuestas novedosas y desafiadoras.

Restructurar y optimizar procesos

Si estás necesitando llevar adelante un proceso de restructuración interna, la época de vacaciones es un momento ideal para introducir cambios sin que los mismos afecten al desarrollo de tu negocio o sean percibidos por los clientes.

Tu empresa en verano, podrá readaptar la estructura de trabajo, optimizar procesos, realizar mudanzas de instalaciones e implementar nuevas tecnologías sin que la prestación del servicio o los productos sufran grandes consecuencias. Además, también puedes aprovechar para introducir sistemas de gestión de calidad, políticas para mejorar el clima laboral, proyectos para reducir costos o evaluar y reclutar a nuevos empleados para puestos que estén vacantes.

Del mismo modo, esta época del año es excelente para implementar nuevas soluciones contables que te permitan emitir facturas electrónicas, obtener reportes financieros y de resultados, liquidar sueldos y cargas sociales, y enviar presupuestos personalizados de manera sencilla, cómoda y segura.

Establecer objetivos a medio y largo plazo o realizar un inventario extensivo, también son grandes iniciativas.

Controlar el inventario

Durante la tranquilidad del verano también es posible realizar un control exhaustivo del inventario. Esta tarea es fundamental para organizar los productos, realizar mejores compras y garantizar la disponibilidad permanente de stock para afrontar los posibles aumentos de la demanda.

Además, esta operación también permite reducir costos al evitar daños y vencimientos de artículos, y precisar menos espacio para almacenamiento como resultado de una gestión más eficiente.

Del mismo modo, un registro más minucioso del inventario posibilita mejorar los controles, evitar los robos de mercadería y tomar decisiones más acertadas en base a datos concretos.

Por otro lado, una mayor planificación permite realizar compras mayoristas con grandes descuentos, reducir los gastos de transporte y saber con seguridad el dinero en productos con el que cuenta nuestra empresa.

Capacitar al personal.

El verano también es un momento ideal para que nuestros empleados que no están de vacaciones aprovechen el tiempo para capacitarse y adquirir nuevas habilidades. La baja típica en las operaciones durante esta estación permite que nuestro equipo tenga más tiempo libre, el cual puede ser empleado para mejorar competencias tanto personales como profesionales.

Es importante que entendamos que los costos en la formación de nuestros colaboradores no son un gasto extra, sino una inversión a futuro que nos posibilitará solucionar problemas y mejorar la productividad y la calidad de nuestros servicios. Además, la capacitación también ayuda a generar un mayor grado de pertenencia y fidelización de nuestro personal, al percibir que invertimos en su desarrollo y carrera laboral.

Establecer los objetivos a futuro.

Por último, el comienzo del año y la merma de las operaciones propias del verano también permiten tomarnos más tiempo para pensar y establecer los objetivos empresariales, tanto para el corto como para el mediano plazo. Tener en claro hacia dónde queremos llegar y qué resultados pretendemos alcanzar es esencial para garantizar el éxito de nuestra compañía y motivar a nuestros colaboradores.

Esto permite enfocar los esfuerzos, mejorar la formulación de estrategias y la asignación de recursos y planificar los pasos a seguir en base a un fin determinado. Los objetivos deben funcionar como una guía esencial para las tareas que realizamos en el día a día. Su fijación nos ayudará a establecer prioridades, evaluar el desempeño personal y grupal, y medir la eficacia y la productividad de nuestra empresa.

A la hora de establecerlos es importante que estos sean medibles, claros, ambiciosos y desafiantes, pero también realistas y razonables teniendo en cuenta el entorno, la capacidad y los recursos con los que contamos.  En definitiva, tener un plan de negocios adecuado nos ayudará a optimizar recursos y garantizar nuestro éxito como organización.

Si estás planificando hacer crecer a tu empresa durante el verano y algunas de estas ideas te resultaron útiles, no olvides compartir este artículo en tus redes sociales.

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