Inteligencia emocional en el trabajo: ¿cuáles sus beneficios?

La inteligencia emocional se define como la capacidad de reconocer, aceptar y canalizar las emociones internas y utilizarlas para dirigir nuestras conductas hacia los objetivos deseados, lograrlo y compartirlos con los demás. La inteligencia emocional en el trabajo es aquella que nos permite desarrollar habilidades relacionales dentro de nuestro ambiente profesional.

Poder percibir, comprender, manejar y utilizar las emociones no es una tarea fácil. Pero poder hacerlo claramente marcará la diferencia no solo en el ámbito personal, sino también en el laboral. La inteligencia emocional de los recursos humanos de una organización es la que le permite a la misma alcanzar sus objetivos.

Más y mejores vínculos, algunos de los beneficios de la inteligencia emocional. (Fuente: Unsplash).

En el caso de los empleadores, la inteligencia emocional será la que marque la diferencia entre buenos empleados y empleados sobresalientes. Para aquellos que son empleados, deben saber que este tipo de inteligencia es más valorada en el mercado laboral en muchos casos, todavía más que la inteligencia intelectual.

¿Cómo saber si tenemos inteligencia emocional?

La mejor manera de comprobar la inteligencia emocional en el trabajo es a través de un pequeño test. El test cuenta con cuatro factores que debemos combinar. Esos factores son: lo que sentimos, lo que hacemos, en nosotros y en los demás.

La combinación de esos factores nos da cuatro características. Para saber si estamos aplicando inteligencia emocional o no, los resultados de las combinaciones deberían ser:

  • Lo que sentimos en nosotros: Auto-conciencia
  • Lo que sentimos en los demás: Empatía.
  • Lo que hacemos en nosotros: Auto-control
  • Lo que hacemos en los demás: Habilidades sociales

Teniendo en cuenta estos resultados, debemos realizar un análisis para saber si estamos orientados o muy lejos de esos resultados. Si nos acercamos en al menos 2 o más de esos resultados, se podría decir que vamos por el camino correcto. De lo contrario, debemos replantearnos las emociones en aras de un mejor ambiente social.

Mantener la calma en momentos de stress, una clara señal de madurez emocional. (Fuente: Unsplash).

5 formas de aplicar inteligencia emocional en el trabajo.

En cualquier trabajo, vamos a pasar por diferentes estados de ánimo. Todos y cada uno de ellos estará relacionado por diferentes situaciones que no siempre se podrán controlar. Por esta razón, te vamos a explicar cómo poder sobrellevar esas situaciones cuando te sientas invadido por alguna de estas emociones:

  1. Enojo:

Es una emoción muy común y muy frecuente en algunas personas. Lo mejor es evitar hablar cuando te sientas así. De esta manera evitarás decir algo de lo que luego puedas arrepentirte cuando esta emoción se haya ido.

  1. Frustración:

Debemos entender que las cosas no siempre estarán bajo nuestro control. Así que hay que auto-alentarnos. Ya todo cambiará. Hay que enfocarse en nuestra energía buscando cambiar y dar lo mejor de uno mismo.

  1. Envidia:

Esta emoción surge de la comparación. No debemos compararnos con otras personas de nuestro trabajo ni personas externas. Siempre debemos dar lo mejor de nosotros mismos. Debemos focalizarnos en plantearnos objetivos e ir tras ellos. Y al alcanzarlos festejarlos.

  1. Rechazo:

El entorno que te rodea depende de nosotros. Podemos mejorarlo abrazando las diferencias y sacándole provecho para crecer. Lo más importante será tener tolerancia y proponer buscarla para con nosotros también.

  1. Alegría:

Si bien es un sentimiento sumamente positivo, debemos controlarlo. En algunas ocasiones, la alegría nos puede llevar a estados de euforia que también deriven en malas decisiones. Respuestas o acciones desacertadas pueden ser algunas de las consecuencias. Si vamos a celebrar, hagámoslo con mesura.

Comprendiendo la importancia de las emociones en nuestro trabajo, lo siguiente será aprender de ellas y sobre todo controlarlas. La inteligencia emocional se trata de ello. De conocer las emociones propias y ajenas, con el fin de poder controlarlas y gestionarlas.

Existen muchas prácticas para poder mejorar esta capacidad. La meditación, charlas, análisis e incluso talleres. Todo ello puede darnos la posibilidad de conocer más sobre la inteligencia emocional que puede ayudarnos a canalizar ese sinfín de emociones que en muchas ocasiones nos abruman. Podríamos decir entonces que la inteligencia emocional busca un equilibrio que nos lleve a un estado de bienestar personal y grupal en nuestro trabajo.

Si estás buscando mejorar tus habilidades interpersonales y te sirvió esta información, no olvides compartir esta entrada en tus redes sociales.

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